LONDRES.- El almuerzo oficial que ofrecerá hoy la reina Isabel II en el castillo de Windsor, por su Jubileo de Diamante en el cargo, podría verse opacado por la polémica debido a la asistencia de los reyes de Bahrein y de Suazilandia, y a la ausencia de los españoles.

La reina Sofía, esposa de Juan Carlos I de España, canceló su viaje por la tensión con el Reino Unido, ante la próxima visita al peñón de Gibraltar del hijo menor de la soberana británica, el príncipe Eduardo, y un conflicto pesquero con esa colonia de apenas 6,5 kilómetros cuadrados, enclavada en el sur de la península ibérica.

Desde 1704, cuando el almirante George Rooke lo conquistó durante la Guerra de Sucesión española, Gibraltar pertenece al Reino Unido. En 1713, el Tratado de Utrecht confirmó la soberanía británica, pero España lo reclama desde entonces.

La posición del Gobierno español es que era "poco adecuado que en las actuales circunstancias" que Sofía participara en la comida, lo que la prensa británica tildó casi unánimemente de "desaire". El Palacio de Buckingham, que no ha publicado la lista de invitados (se limitó a decir que se trata de soberanos de todo el mundo y sus cónyuges), no hizo comentarios.

Al banquete por el 60 aniversario de la entronización de Isabel II y de su marido, el príncipe Felipe (tuvo lugar el 6 de febrero de 1952) asistirán el rey de Bahrein, Hamad Ben Isa Al Jalifa, cuyo régimen ha sido duramente criticado por la violenta represión de la revuelta social que desde febrero de 2011 se cobró decenas de vidas. También concurrirá su par de Suazilandia, Mswati III, acusado de llevar una vida de derroche mientras su pueblo se muere de hambre.

El resto de los invitados ya empezó a llegar a Londres, incluido el emperador Japón, Akihito, acompañado de su esposa Michiko. (AFP)